Mi madre
cierra la puerta con llave cuando mi padre está de viaje. Le digo que si alguien quiere entrar en casa, entrará, y que lo del cerrojo sólo nos da un poco más de tiempo. Nuestro plan de escape consiste en salir por la terraza hasta el primer piso y de ahí al patio interior, el resto no me ha quedado muy claro. Cuando mi padre está de viaje me tumbo en el sofá un rato con ella y la dejo hablar. Hoy la he obligado a decirme por qué está orgullosa de mí y de sus respuestas he deducido que es prácticamente por un acto de fe. O de confianza en unas vagas potencialidades, cuanto menos.